viernes, febrero 29, 2008

LOS PROFESORES DE LA UNI LA TENEMOS MUY PEQUEÑA



Y no me refiero a la paciencia o a la esperanza en una reforma educativa que a todos satisfaga, radical y definitiva... No, nada de eso: me refiero exactamente a lo que todos habéis pensado al leer el título. ¿Qué me impulsa a hacer tan trotunda afirmación sin constatación empírica? Pues que alguien ya ha debido hacer tal constatación previamente: sólo así se explica por qué, en los últimos días, nos llueven (¡nos diluvian!) correos electrónicos de esta guisa:

"No hay ninguna razón para que la pájara se escape después de haberla traído al dormitorio sólo porque no eres lo suficientemente grande".

"Tus noches no volverán a ser iguales después de agrandar tu herramienta: complácela como nunca con una barra del amor más grande".

"¿Enfermo y cansado de hacer el amor con mujeres que te miran con aburrimiento y desinterés? Aquí está la solución: vístela con ropa interior transparente, baja tus pantalones y mírala derretirse de gusto cuando vea las tallas que ha ganado tu instrumento".
"No creas a quienes dicen que el tamaño no importa: el tamaño lo es todo"

"Muchas mujeres se lamentan de que la herramienta de sus amantes no es suficientemente grande. ¿Es tu caso? ¿Por qué sufres en silencio con ese pincho diminuto si puedes agrandarlo?"

Muchos de vosoros diréis que no habéis recibido esos correos... Bueno, es que estaban en inglés y seguramente hacéis lo mismo que yo: os deshacéis de ellos sin leerlos. Hasta hoy, que he decidido traducirlos y rastrear los enlaces que contienen: firmas que venden ciertas hierbas (deben ser de la misma familia que las habichuelas mágicas del cuento) con propiedades "penedilatadoras" y usan como reclamo unas fotos bastante explícitas... Además, prometen devolver el dinero en caso de insatisfacción. ¿Os imagináis? "¡Oíga, traiga aquí mis euros que mi barra del amor sigue por debajo de la media!" Y a ver cómo demuestras tú que antes de las pildoritas no estaba muy por debajo de la media...

Curiosamente, esta mañana también he charlado con mi compañera Mariate sobre mi relato "Merienda con luz crepuscular". Según ella hay una prueba irrefutable que delata la autoría masculina del relato, a pesar de que se trata de un supuesto diario femenino.
-Una mujer en lo primero que se fija de un hombre no es el pene, eso sería burdo y, en cualquier caso, es lo que los hombres creen que piensan las mujeres.
-Ya, lo sé, lo sé -le he respondido-. Pero ten en cuenta que, en el diario, ella se refiere a un recuerdo de su adolescencia, de su primera relación sexual. Entonces sí que se fijaría en...

-Sí, pero en el recuerdo quedará.. no sé... las manos, los ojos, el pecho, antes que el pene...

Seguramente Mariate tiene razón; también mi amiga italiana Marcella me ha hecho un comentario semejante. Luego, deduzco, que la autoría de los correos electrónicos es cien por cien masculina. Y ahora me pregunto, ¿cómo serían los reclamos publicitarios a páginas semejantes si los escribiese una mujer?
Mientras alguna lectora se decide a contestar, os dejo con la voz de la sabiduría: el gran Javier Krahe y su "burdo rumor".

2 comentarios:

Marian dijo...

Pues yo voy a hacer frente común con las féminas (sin que sirva de precedente). No sé qué me ha divertido más, si pensar que hayas dedicado parte de tu tiempo a leer y traducir los mensajes spam del terrible correo de la Uni, o el "burdo rumor", jajaja.

Eloy M. Cebrián dijo...

Antonio, en el Sabuco no recibimos el spam ese de "penis enlargemente". En mi instituto el tamaño no es un problema. El problema, dada la media de edad, es más bien la disfunción eréctil. Nuestro emails están abarrotados de anuncios de viagra y cialis. "Ride her all night and make the lusty bitch scream". No sé yo. Por cierto, mi novela está a punto de salir. El 17 se presenta en la Popular. A ver si te puedes pasar. Saludos.