lunes, mayo 26, 2008

Sobre Ana Frank

He estado arreglando mi biblioteca durante los últimos días. Es una tarea que suelo acometer siempre cuando el curso llega a su fin y, finalizadas las clases con 2º de Bachillerato, me encuentro con un tiempo libre extra. Me gusta reordenar la biblioteca, siempre tiene algo de ritual que me fascina. Los viejos libros son hospitalarios con los nuevos, les dan la bienvenida, les sirven de anfitriones; hay libros que por una u otra razón son reubicados en la buhardilla o en al estante más alto e inaccesible: generosamente y sin un reproche, ceden sus puestos de privilegio a flamantes nuevos volúmenes. A veces los viejos libros, antes de marchar a la periferia de mi modesta biblioteca, viven un renacimiento y vuelven a ser leídos, hojeados, consultados, alabados... Y eso le ha pasado a un librito que hacía tiempo yacía dormido en el tercer estante de la derecha, junto a "Un día en la vida de Iván Denisovich" de Aleksandr Solzhenitsyn y "Años de perro" de Gunter Grass. Cuando lo saqué a la luz y vi los ingenuos dibujos de su portada, como un eufemismo alejado del tremendo drama que esconden sus páginas escritas (y mayor aun las no escritas), supe que tenía que darlo a mi hija: tiene la edad ideal para para entenderlo, para asimilarlo... Se trata, claro está, del "Diario de Ana Frank". Lo está leyendo, casi lo ha terminado. Esta mañana le he preguntado qué le parecía y me ha contestado un "¡uufff!" abrumador en el que he podido entender que ha captado todo el dolor y la desesperación que emana el inocente diario de una adolescente atrapada en una situación tan dramática...
Casualmente, hace unos días leí en la versión digital del periódico "La Repubblica" un artículo titulado "La última página de Ana Frank". Es conmovedor saber qué fue de las hermanas Ana y Margot días y meses después de su arresto (más que saber, constatar)... He aquí la traducción que hice del artículo...













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Ana Frank podía ser cualquiera de las niñas o niños que tenemos en clase, con sus ojos abiertos a un futuro que pinta difícil pero con la mochila llena de toda la esperanza y el coraje que la juventud garantizan. Ojalá que nada ni nadie los desvíe de su senda, ojalá que la recorran en nombre de Ana Frank.




5 comentarios:

Anónimo dijo...

uf que monazo hemos pasao todos estos dias que no actualizabas el blog! tu hermanica la Lidia.( que ya se sabe la polinización de memoria)

Antonio dijo...

Ya los sé, y más lo siento yo. Me gustaría escribir más y más a menudo, pero soy padre en edad de criar, hijo en edad de atender a los padres, hermano que descuido un poco a mis hermanos, esposo y amo de casa, profesor que prepara y corrige exámenes, amigo de mis ya ex-alumnos que les ayuda a preparar la PAU, futuro turista veraniego que prepara su estancia en Cerdeña... Me gustaría, a veces, ser sólo escritor... Quizás cuando sea mayor...

Marian dijo...

Antonio, para que nos deleites con tus pequeñas felicidades te he invitado a este meme: http://nosvemosenelblog.blogspot.com/2008/06/me-me-siento-feliz.html
Sé que no te gustan las cadenas, pero es por dar guerra. Besos.

Eloy M. Cebrián dijo...

Antonio, esto es un off-topic total, pero ¿has visto este vídeo?
http://www.youtube.com/v/seWlIJ7waVs
Saludos y felices vacaciones.

Anónimo dijo...

"Cuando se ocupan demasiado de mí, primero me vuelvo áspera, luego triste, revertiendo mi corazón una vez más con el fin de mostrar la parte mala y ocultar la parte buena, y sigo buscando la manera de llegar a ser lo que tanto querría ser, lo que yo sería capaz de ser, si...no hubiera otras personas en el mundo"

Para mí la mejor frase.
Silvia Ródenas Martínez. 1º bach-C
Saludos :)