Peace Love Happiness Friends 63/365, FOTOGRAFÍA ORIGINAL DE Pink Sherbet
Me invita mi amiga Marian a pregonar a los cuatro vientos seis razones por las que soy feliz. Podría decir muchas más de seis, como también podría decir otras muchas que me harían feliz -más feliz- en caso de cumplirse. He hecho un elenco de razones y, por no caer en los tópicos, he intentado seleccionar las seis más originales, absurdas, fantásticas o, por qué no, inconfesables. Han salido a la luz, entre las actuales, quedarme en el patio de mi casa hasta las dos de la mañana leyendo "La caída del Imperio Romano" de Peter Heather y ser el primer hombre que pisa Marte, entre las potenciales...
Al final me he rendido: ninguna de las razones me parecía tener entidad suficiente para llenar este post... Y ha sido entonces cuando ha venido en mi ayuda un viejo amigo al que hacía mucho tiempo que no visitaba: Bertold Brecht. El hombre, que tuvo una vida difícil de eterno exiliado, siendo una de las figuras más importantes de la cultura de posguerra, escribió al final de sus días, en 1956, este sencillo poema llamado "Satisfacciones":

También me gustaría saber qué hace o qué hizo feliz a Stan Laurel y Oliver Hardy (que siempre me sonríen desde el cuadro del despacho), a la Mona Lisa, a Hamlet, príncipe de Dinamarca, a Lucy -la australopiteca-, a un vecino mío, gruñón y malencarado, y naturalmente, a ti.







3 comentarios:
La telepatía existe, a veces. Esa mano fue la primera imagen que elegí para hablar de la felicidad, aunque luego me quedé con los emoticonos (por dar una nota de color, que Bernstein me está dejando un poco blanquinegro el blog). Podemos hacer un nuevo meme tratando de explicar lo que hace feliz a todo el personal que comentas y que no va a seguir la cadena... yo creo que a la Mona Lisa le dan un poco de risa los miles de turistas sudorosos que se agolpan para mirarla sin detenerse a verla sólo para contar que han estado allí... luego sigo, que me voy a cenar.
¡¡¡¡Feliz verano!!!!
Ooops, una suplantación de personalidad: el comentario de antes es mío, estaba dándole "chapa y pintura" al blog de Tomás... perdón (aunque sé que no me lo tendrá en cuenta). Besos.
Llevo una semana pensando la respuesta y son tantas cosas que mejor lo dejo. Eso si, muy por el camino de Brecht. Qué poema tan bien pensado, y lo doce alguien que no le gusta la mayoría de las poesías que lee.
Publicar un comentario en la entrada