viernes, enero 09, 2009

Nieve y guerra

Esta mañana había siete alumnos en clase de 1º de ESO, menos de la mitad del total. Era el primer día que los veía después de las vacaciones de Navidad. Tras pasar unos minutos hablando de sus regalos de Reyes Magos (los juegos de la Wii, las Nintendo DS, pocos libros, mucha ropa...), hemos salido al patio a hacer unas cuantas fotografías en la nieve. El Instituto estaba precioso esta mañana, parecía una metáfora: tan blanca la nieve todavía sin pisar, tan cándidas e inocentes las criaturas que se arrojaban bolas de nieve entre las risas y el griterío desenfadado...
Y, sin embargo, mientras río con mis alumnos, no puedo -quizás mi conciencia tampoco quiera- olvidar las imágenes de los niños de Gaza, masacrados por los misiles israelíes... Las trágicas muecas que la muerte congeló en sus rostros son infamias que deberían azotar las conciencias de los dirigentes israelíes... si algo de conciencia hay en esas cúpulas de poder. De Hamás prefiero ni hablar: si algo de razón tenían, la han perdido en la estela de sus misiles...
¡PAZ Y JUSTICIA PARA EL NUEVO AÑO!

sábado, noviembre 29, 2008

Genoma de Laocoonte

Todos sabemos cómo acabó la guerra de Troya, es famoso el ardid de Ulises: crear un enorme caballo de madera como ofrenda a los dioses y señal inequívoca de la rendición de los griegos, cansados de que la ciudad no sucumbiese tras diez años de asedio. Los griegos destruyen su campamento y simulan su retirada (realmente se ocultan en una isla cercana), mientras los confiados troyanos han de echar abajo parte de la muralla de su ciudad para poder entrar el caballo en cuyo interior se oculta el propio Ulises y un grupo de soldados griegos...
Hubo un troyano, el sacerdote Laocoonte, que desconfía de todo aquel extraño asunto de caballos y guerreros en retirada (dejó una frase célebre para engrosar los libros de citas clásicas: "Timeo danaos et dona ferentes", es decir "no me fío de los griegos ni siquiera cuando traen regalos"). Advierte a sus conciudadanos, pero éstos desoyen sus consejos. Laocoonte decide, por iniciativa propia, quemar el caballo y le arroja antorchas encendidas... Entonces surgen de las profundidades del mar Egeo un par de enormes serpientes que devoran a los hijos del sacerdote (quizás enviadas por los dioses protectores de los griegos). Laocoonte se olvida del caballo de marras y se lanza a defender a sus hijos, pero los tres desaparecen en las entrañas de los ofidios...

El famoso grupo escultórico "Laocoonte y sus hijos", que hoy podemos admirar en los Museos Vaticanos, es impresionante y bello: refleja el dolor del sacerdote y el terror de sus hijos en una manifestación dramática alejada de los arquetipos de la escultura helenística. A la obra, que se encontró en los albores del siglo XVI, cuando se descubrió una habitación subterránea de la Domus Aurea, en Roma, le faltaba el brazo derecho de Laocoonte. Como interesó mucho a los escultores del Renacimiento (aunque antigua, no se puede pasar por alto su dramatismo, muy al gusto del cinquecento italiano), se hicieron conjeturas sobre cuál sería la posición del brazo de la escultura original: unos apostaron por un brazo extendido, intentando alejar de su rostro el cuerpo de la serpiente; otros (Miguel Ángel entre ellos), opinaban que el brazo estaría plegado, con la mano cerca del rostro. Se hicieron muchas réplicas (dibujos y pinturas, esculturas en mármol, madera o escayola...). Aunque inicialmente ganaba la opción primera, a mediados del siglo XX se halló el brazo perdido: Miguel Ángel tenía razón, estaba doblado por el codo (y yo me pregunto, ¿cómo pudieron dudar de un escultor como él?).
La imagen de Laocoonte con sus hijos y las serpientes ha interesado a artistas como El Greco (que da a la ciudad de Troya el aspecto de su querida Toledo) o escritores como Goethe o, cómo no, Robert Graves.
Esta historia no es, seguramente, la que espera encontrar alguien que lee el blog de un profesor de Biología, lo sé, pero no he podido evitar la tentación de evocarla... Resulta que mis alumnos de segundo de bachillerato han hecho una larga cadena de ADN con piezas recortables de cartulina. Se reveló una belleza plástica indudable al comprobar la similitud entre la melena de mi alumno y la de Laocoonte, entre las serpientes y las cadenas de ADN. Me pareció excesivo que los chavales posaran en plan tragedia griega con el ADN intentando devorarlos, pero quizás algún concurso fotográfico hubiera podido ganar...

miércoles, noviembre 12, 2008

La cara de Joseph era negra como la noche (Adiós Miriam)


En los años 80, después de un largo silencio, Paul Simon (los que me sigan en este blog ya sabrán que es uno de mis cantautores preferidos) sacó a la luz el que posiblemente sea su mejor disco: Graceland. El título es más bien desafortunado, porque lejos de ser un homenaje a Elvis Prestley (Graceland, donde está su tumba, es la meta de muchos peregrinos fanáticos del roquero) es un canto lleno de esperanza al gran continente negro. Sin duda, Simon cuidó con mimo su trabajo y eligió como músicos para acompañar y arreglar sus canciones a la flor y nata de la música étnica (folk-rock) sudafricana: Ladysmith Black Mambazo, Stimela, Ray Phiri... El disco fue premiado con un grammy (Mejor disco del año) y Paul Simon inició, junto con los músicos sudafricanos, una muy exitosa gira de dos años por todo el mundo. En España dio un concierto en San Sebastián que fue retransmitido por TVE.

Mis canciones favoritas, en ese disco son "Diamonds on the soles of her shoes" y "Goombots". Una canción que no me resultaba especialmente atractiva era "Under african skies", pero la versión que hizo en San Sebastián, junto a una dama de poderosa y cautivadora voz, me subyugó y me conmovió ("Joseph's face was as black as the night/ the pale yellow moon shone in his eyes...")





Se trataba de Miriam Makeba. No había oído antes hablar de ella, pero en los años 80 ya tenía una historia contundente que contar. Conocida como "Mamá África", la cantante abanderó durante muchas décadas la lucha contra el régimen racista sudafricano y a favor de los derechos civiles de los negros. Exiliada política, no pudo volver a su país hasta que el apartheid sucumbió con la caída de Botha, la llegada al poder de De Klerk y la liberación, tras treinta años de presidio, de Nelson Mandela.


Esta semana se ha apagado para siempre la voz inmensa de Miriam Makeba, se ha callado África. Pero Miriam, con sus coloridos trajes, con los dulces susurros de su dialecto, con la impronta de su figura, ha dado una voz nueva a la esperanza africana... Y esa no se callará jamás.





martes, noviembre 04, 2008

MÁS MITOSIS

Desde luego, la creatividad humana parece no tener límites. Aquí podemos ver otro trabajo sobre "La mitosis" realizado por estudiantes.


El departamento de Ciencias Naturales de mi Instituto ha incluído en su relación de peticiones para el próximo año la instalación de una piscina con forma de "8" para poder explicar el tema adecuadamente a mis alumnos de 2º de Bachillerato.

lunes, noviembre 03, 2008

¡ITALIA OTRA VEZ!


Padova: il Santo, fotografía original de AndreasC.

Desde la bellísima región del Véneto (donde Venecia es la perla, pero hay lugares tan atractivos como Vicenza o Verona) nos ha llegado una invitación a la que no nos vamos a poder resistir.
Profesoras de español del Istituto Tecnico Estatal de Comercio y Turismo "Luigi Einaudi", de la ciudad de Padua, están interesadas en realizar un intercambio con alumnos y alumnas de nuestro Instituto... ¿Quién podría negarse a algo así?
En principio, los alumnos que podrán participar en este intercambio son de 1º de Bachillerato. Como todo está tadavía "en mantillas", no se pueden dar muchos detalles, pero comenzaremos a ponernos las pilas para que este proyecto no naufrague y la invitación no caiga en saco roto.... Seguiremos informando...

Mientras tanto, os presento a nuestros anfitriones...



Ver mapa más grande

Y os invito a ver unas fotografías que hice en Venecia hace un par de veranos...

domingo, octubre 26, 2008

GEOLOGÍA, ITALIANO Y POESÍA

Perdón, perdón, creo que me he equivocado... Pero mi error, curiosamente, me ha hecho más popular entre mis alumnos. En un post anterior escribí "Ahora estoy explicando un tema que me resulta especialmente árido: la Tectónica Global." y " [...] a mi me sigue pareciendo un tema aburrido y árido (pido perdón a los geólogos...)". Algunos alumnos me han manifestado su solidaridad sencilla ("A mí tampoco me gusta este tema, profesor") y algunos otros me han ofrecido una solución frente al tedio pedagógico ("¿Por qué no nos saltamos el tema directamente?"). Ha habido algún oportunista que ha visto el modo de sacar partido ("Profesor, usted nos pone un 7 o un 8 en la primera evaluación, nos saltamos la Geología y pasamos directamente a la Biología. ¡Si no se va a enterar nadie!"). Finalmente, también ha habido una alumna que ha propuesto una solución más radical ("Pues mejor nos aprueba el curso entero y en vez de venir a clase nos vamos a Il Sonno").
Qué fuerza tienen las palabras, capaces al mismo tiempo de levantar pasiones y de amuermar, de hacer daño y de acariciar, de encumbar a quien las pronuncia o de hundirlo en la miseria... Por eso son un arma de doble filo que hay que usar con precaución y con sentido de la responsabilidad. Y yo me equivoqué. En realidad el tema de la Tectónica no es ni aburrido ni carente de interés. Lo que ocurre es que la Geología es un medio en el que me muevo con cierta torpeza, no actualizo con frecuencia mis modestos conocimientos geológicos ni la metodología didáctica propia de esta ciencia...
Mea culpa. Pero los alumnos no tienen que pagar el pato: nada de saltar materia, nada de aprobados generales sin evaluación, nada de Il Sonno...
Bueno, Il Sonno sí... Primero porque allí se habla y las palabras, aunque pertenezcan a una lengua distinta y ajena a la que utilizamos cada día o a la que aprendemos en institutos, academias y escuelas de idiomas, pueden ser portadoras de muchos deleites. También porque allí tienen un café exquisito. Y en tercer lugar porque, como ya saben mis amigos, tengo una especial debilidad por el idioma italiano: tomar café y mantener una tertulia interesante con mis compañeros en Il Sonno es una metáfora irresistible.
Geología, itaaliano y poesía: no es una tríada imposible de conjugar. Escuchad si no a Gianmaria Testa en esta preciosa canción ("Il viaggio").


Gianmaria Testa - Il Viaggio

Dentro l'acqua di questo torrente

così limpida e veloce scenderò

fino a quando la mia montagna

fino a dove questa montagna

si farà pianura

molto lontano da questo cielo

così vicino che lo puoi toccare

fino al punto esatto

fino al punto dove

il fiume accarezza il mare

Ma chissà

dove il fiume incontra il mare

Tutte le stelle di questa montagna

così piccole e vicine saluterò

fino a quando dalla pianura

fino a quando non potranno

più sentire

e sarò lontano da questo cielo

così lontano da non poterci tornare

molto vicino al punto

al punto esatto dove

il fiume accarezza il mare

Molto vicino al punto

molto vicino a dove

il fiume incontra il mare

Ma chissà

dove il fiume incontra il mare

Por el agua de este torrente

tan pura y veloz descenderé

hasta que mi montaña

hasta que esta montaña

se convierta en llanura

muy lejos de este cielo

tan cercano que lo puedes tocar

hasta el punto exacto

hasta el punto donde

el rio acaricia al mar

Pero quién sabe

donde el río acaricia al mar...

Saludaré a todas las estrellas de esta montaña

tan pequeñas y cercanas

hasta que desde la llanura,

hasta que no puedan

escuchar ya más

y estaré lejos de este cielo

tan lejos que no podré regresar

muy cerca del punto

muy cerca del punto exacto donde

el rio acaricia al mar

muy cerca de donde

el rio se encuentra con el mar

Pero quién sabe

dónde el rio encuentra al mar...

lunes, octubre 20, 2008

SOBRE LOS VOLCANES

Si existe una prueba contundente que ratifique la veracidad de la teoría de la tectónica global esa es sin duda la imagen (que, por cierto, aparece en todos los libros de Biología y Geología de 1º de Bachillerato y en los de Ciencias Naturales de 4º de ESO) del mapa de distribución mundial de los volcanes y de los seísmos coincidiendo con los bordes de las placas litosféricas...


Hoy, gracias al auxilio de la tecnología y a organismos como la Smithsonian Institution (cuya página web es de lo mejorcito que me he encontrado por la red últimamente) podemos revisar esas imágenes de manera interactiva e incluso "ponerles cara" a los volcanes y al paisaje que los circunda. Pinchad en la siguiente imagen (o en el enlace de más abajo) y podréis viajar por los volcanes del mundo entero sin salir de vuestra habitación (necesitas Google Earth, eso sí...). Fijaos también en una imagen global de cómo se reparten los volcanes sobre la faz litosférica...


¡Si Julio Verne levantara la cabeza!

domingo, octubre 19, 2008

OIR CRECER LA HIERBA

Un antiguo alumno que me encontré por la calle el otro día me hizo el siguiente comentario: "¿Sigues con tu blog? Nos divertíamos mucho con las cosas que escribías en él y aprendíamos cosas curiosas... Bueno, también aprendíamos Biología".
Comentarios así animan a uno a seguir con escribiendo... Rescato aquí uno de los primeros posts de mi blog, porque el mismo rollo que conté hace dos años pienso contárselo a mis alumnos del curso actual (el eterno retorno..)


Hay mucha poesía oculta detrás de los aparentemente áridos senderos de la ciencia pero se debe poseer cierta sensibilidad para apreciarla. Una mente muy desconectada de su propia alma no podrá estimar la hermosura que le ofrecen los guarismos matemáticos y la danza que llevan a cabo al son de la música de la Aritmética o de la Geometría. ¿Y qué decir de la "dinámica de fluidos" o de la "física cuántica" ("el gato de Schroedinger" que, simultáneamente, está vivo y está muerto, escondido en una caja de cartón)? ¿A quién, medianamente despierto, se le puede escapar la elegante arquitectura molecular del ácido desoxirribonucleico? El mismo vahído que sufrió Stendhal, desbordados sus sentidos ante la belleza de la Santa Croce en Florencia, afecta a los astrónomos que admiran la caótica elegancia del cosmos...


Estaba perdido en reflexiones de este tipo cuando he escuchado una canción del desaparecido grupo 091 llamada "La noche que la luna salió tarde". Reza así:

Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
y hasta mí vinieron todos los sonidos de la tierra.
Escuché a los insectos en sus mil rituales
y las plegarias que cayeron del cielo, quién sabe
si haciendo espirales...
La noche que la luna salió tarde.

Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
esperando un sueño que como un enjambre me envolviera
y que me hiciera oir las rimas de antiguos romances
pero sólo oí llorar a los que fueron amantes
un sólo instante...

La noche que la luna salió tarde
la noche que la luna salió tarde.

Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
y escuché más cosas, muchas más de las que yo quisiera:
El sonido de tus lágrimas al derramarse,
el eco de tus pasos al alejarte
y el tiempo pararse...

La noche que la luna salió tarde
la noche que la luna salió tarde.



¿Se puede oír crecer la hierba aunque no tengamos las orejas apuntadas como los duendes? Analicemos la cuestión desde el punto de vista de la biología molecular. Las hojas de hierba, tanto las de Walt Whitman como las del campo de golf, si tienen agua suficiente (y ese es otro asunto que se las trae...), pueden crecer un centímetro o más al día. Los tallos de bambú tienen un crecimiento muchísimo más rápido (¡hasta treinta centímetros al día!), para solaz de los osos panda. El principal elemento de sostén de los vegetales es la celulosa, una gran molécula (un polisacárido, para ser más exactos) formada por la unión lineal, como cuentas de un larguísimo collar, de miles de unidades de glucosa (un monosacárido).



¿A qué velocidad se ensartan las moléculas de glucosa para formar celulosa? Con unas sencillas operaciones matemáticas podemos calcularlo. Una molécula de glucosa, una "perla" de este collar molecular, tiene una longitud aproximada de 0.0000000005 metros. Si en un día la celulosa (el "collar") crece 0.01 metros, se necesitan 0.01 : 0.0000000005 = 20.000.000 de moléculas de glucosa, es decir 833.333 moléculas por hora, 13.889 moléculas por minuto... ¡232 moléculas por segundo!
Se puede oír crecer la hierba: los obreros que fabrican estos "collares" de celulosa, ensartando 232 "perlas" por segundo (¡unas 7.000 moléculas por segundo en el bambú chino!), deben emitir un sonido tremendo. En realidad todos los procesos bioquímicos contribuyen con sus sonidos a componer esa sinfonía precisa y preciosa que es la vida.

jueves, octubre 16, 2008

TECTÓNICA DE PLACAS

Hemos rebautizado la asignatura "Biología y Geología" de 1º de Bachillerato invirtiendo el orden de los factores pues, como todo el mundo sabe, no se altera el resultado del producto: ahora se llama "Geología y Biología", pues a las ciencias de la Tierra vamos a dedicar todo el primer trimestre. Ahora estoy explicando un tema que me resulta especialmente árido: la Tectónica Global. En realidad, el tema tiene todos los ingredientes para resultar apasionante: comenzamos haciendo una introducción en la que hablamos de los antecedentes de la actual teoría sobre la dinámica de la litosfera, del malogrado Alfred Wegener (cuyo cadáver debe estar congelado en un punto desconocido de Groenlandia) y su idea grandiosa de unos continentes que van a la deriva, como balsas de naúfragos, navegando durante millones de años... y acabamos haciendo un estudio exhaustivo de los distintos contactos que se dan entre las placas litosféricas, que se crean en las dorsales centroceánicas, se destruyen en las zonas de subducción, crean imponentes elevaciones como los Andes o el Himalaya, inconcebibles fosas oceánicas de más de 11.000 metros de profundidad... Interesante, sin duda... Sin embargo, a mi me sigue pareciendo un tema aburrido y árido (pido perdón a los geólogos...).
Lo que temo (e intento evitar) es transmitir a mis alumnos mi falta de entusiasmo y para ello recurro a las "TIC en el aula", a la profusión de anécdotas, a la ayuda de las imágenes, sin duda bellísimas, que pueden ilustrar este tema...
















Silvia, una alumna de 1º C, mirando una ilustración de su libro, advirtió un hecho que le llamó la atención.

-¡Anda! Resulta que España se está acercando a África... Hay una zona de subducción que pasa por el estrecho de Gibraltar... ¡Dentro de un millón de años seremos africanos!

Inmediatamente me he acordado de una novela que leí hace unos años y no me he resistido a romper mi aburrimiento hablando de ella a los chavales.

-¿Sabéis quién es José Saramago? -la mayoría sí lo sabían- ¿Sabéis decire el nombre de alguna obra suya?

-Esa de la caverna, que es como en el mito de Platón...

Fue Silvia, otra vez.

-Pues sí... Pero yo quería hablaros de otra novela de Saramago, quizás más desconocida... Se llama "La balsa de piedra" y en ella el autor imagina que la península ibérica se desgaja de Europa por los Pirineos y comienza una deriva en solitario por el océano Atlántico... Como los continentes de Wegener, pero en un corto espacio de tiempo, sin necesidad de ese vértigo que nos producen las cifras de más de seis ceros...

-Pero eso no puede ser... El océano Atlántico se expande a partir de la dorsal, la península no podría ir a la deriva "a contracorriente", hacia el centro del océano...

Es Agustín quien habla, desde la luz incipiente de su mentalidad científica.

-Claro, es cierto Agus... Pero se trata de una licencia literaria. Saramago no pretende escribir una novela de ciencia ficción sino que se vale de una metáfora para reflexionar sobre, entre otras cosas, el "carácter ibérico" de España y Portugal, unidos en su obra por un destino común...

-¿Dónde acaba la península su viaje?- pregunta Silvia interesada.

-Eso tienes que averiguarlo tú, leyendo la novela.

Un día después, Silvia ha hecho el siguiete comentario en un post de este blog:

"Hola! No tiene nada que ver con lo de arriba pero te lo pongo aqi...En "La balsa de piedra" LA península ibérica acaba en algún punto entre Sudamérica y África cerca de las antiguas colonias españolas y protuguesas. Espero que no me equivoque :) 1 saludo."

Creo que, como me temía, estoy transmitiendo mi falta de entusiasmo por la Tectónica de Placas, pero al menos veo que los intereso en literatura... No está mal, después de todo.

lunes, octubre 13, 2008

GUITARRA Y BIOLOGÍA

Mi hijo se pelea cada día con una guitarra, de la que ya van saliendo acordes reconocibles (estudia el segundo curso de grado elemental en el Conservatorio). Tuve una entrevista hace unas semanas con su profesor: fue una de esas reuniones padre-profesor en las que se empieza hablando de competencias curriculares y se acaba hablando de la necesidad de nacionalizar la banca o de, pongamos por caso, cómo la incorporación de la mujer al mercado laboral está acabando con la cocina tradicional mediterránea... En esta ocasión acabamos hablando de mitocondrias. Sí, sí, es cierto, por raro que parezca. Resulta que al profesor de guitarra de mi hijo le apasionan las mil caras de la biología: molecular, exobiología, el origen de la vida, ecología... Y posee sobre estos temas unos conocimientos más profundos que los de muchos estudiantes y licenciados universitarios de biológicas. No recuerdo qué giros dio la conversación para acabar atracando en tal puerto, pero lo cierto es que me sorprendió gratamente... Y como resulta que yo, biólogo, soy un apasionado de la música (aunque mis conocimientos musicales están muy por debajo de los suyos en las ciencias de la vida), enseguida pudimos sintonizar nuestros discursos y pasear amigablemente por ellos. En este paseo salió a la luz, cómo no, la inefable Lynn Margulys, de la que ya he hablado en un post anterior y a la que podemos ver en este vídeo argumentando con su típico apasionamiento sobre las mitocondrias y los organismos eucariotas...



Hoy mi hijo, al salir del conservatorio, me ha dicho que durante este pasado verano, su profesor de guitarra ha grabado un disco con la Orquesta Sinfónica de Bratislava. He pensado que se trataría de algún concierto para guitarra y orquesta... Hemos comprado el CD en la tienda que hay estratégicamente situada frente al conservatorio y nos hemos quedado gratamente sorprendidos: se trata de piezas para orquesta, orquesta de cámara y cuarteto de cuerdas compuestas por el propio profesor (Miguel Ángel Ródenas se llama, digámoslo ya).



Durante el regreso a casa hemos puesto el CD en el reproductor del coche y... no me he podido resistir a la tentación de dar un gran rodeo para para poder escuchar enteras las primeras piezas: "Por los puentes de la Lluvia y el Viento" (casualmente caía un tremendo chaparrón mientras sonaban los violines eslovacos) y "Luciérnagas en la noche de Zhaoxing". Pura poesía, sí, pero también pura biología, porque ahí, al fondo de la melodía, como si se tratase del rumor del bajo continuo, se adivina la fascinación irresistible que Miguel Ángel Ródenas siente por la Naturaleza.