Y, sin embargo, mientras río con mis alumnos, no puedo -quizás mi conciencia tampoco quiera- olvidar las imágenes de los niños de Gaza, masacrados por los misiles israelíes... Las trágicas muecas que la muerte congeló en sus rostros son infamias que deberían azotar las conciencias de los dirigentes israelíes... si algo de conciencia hay en esas cúpulas de poder. De Hamás prefiero ni hablar: si algo de razón tenían, la han perdido en la estela de sus misiles...
viernes, enero 09, 2009
Nieve y guerra
Y, sin embargo, mientras río con mis alumnos, no puedo -quizás mi conciencia tampoco quiera- olvidar las imágenes de los niños de Gaza, masacrados por los misiles israelíes... Las trágicas muecas que la muerte congeló en sus rostros son infamias que deberían azotar las conciencias de los dirigentes israelíes... si algo de conciencia hay en esas cúpulas de poder. De Hamás prefiero ni hablar: si algo de razón tenían, la han perdido en la estela de sus misiles...
sábado, noviembre 29, 2008
Genoma de Laocoonte
El famoso grupo escultórico "Laocoonte y sus hijos", que hoy podemos admirar en los Museos Vaticanos, es impresionante y bello: refleja el dolor del sacerdote y el terror de sus hijos en una manifestación dramática alejada de los arquetipos de la escultura helenística. A la obra, que se encontró en los albores del siglo XVI, cuando se descubrió una habitación subterránea de la Domus Aurea, en Roma, le faltaba el brazo derecho de Laocoonte. Como interesó mucho a los escultores del Renacimiento (aunque antigua, no se puede pasar por alto su dramatismo, muy al gusto del cinquecento italiano), se hicieron conjeturas sobre cuál sería la posición del brazo de la escultura original: unos apostaron por un brazo extendido, intentando alejar de su rostro el cuerpo de la serpiente; otros (Miguel Ángel entre ellos), opinaban que el brazo estaría plegado, con la mano cerca del rostro. Se hicieron muchas réplicas (dibujos y pinturas, esculturas en mármol, madera o escayola...). Aunque inicialmente ganaba la opción primera, a mediados del siglo XX se halló el brazo perdido: Miguel Ángel tenía razón, estaba doblado por el codo (y yo me pregunto, ¿cómo pudieron dudar de un escultor como él?).
miércoles, noviembre 12, 2008
La cara de Joseph era negra como la noche (Adiós Miriam)

Mis canciones favoritas, en ese disco son "Diamonds on the soles of her shoes" y "Goombots". Una canción que no me resultaba especialmente atractiva era "Under african skies", pero la versión que hizo en San Sebastián, junto a una dama de poderosa y cautivadora voz, me subyugó y me conmovió ("Joseph's face was as black as the night/ the pale yellow moon shone in his eyes...")
Se trataba de Miriam Makeba. No había oído antes hablar de ella, pero en los años 80 ya tenía una historia contundente que contar. Conocida como "Mamá África", la cantante abanderó durante muchas décadas la lucha contra el régimen racista sudafricano y a favor de los derechos civiles de los negros. Exiliada política, no pudo volver a su país hasta que el apartheid sucumbió con la caída de Botha, la llegada al poder de De Klerk y la liberación, tras treinta años de presidio, de Nelson Mandela.
Esta semana se ha apagado para siempre la voz inmensa de Miriam Makeba, se ha callado África. Pero Miriam, con sus coloridos trajes, con los dulces susurros de su dialecto, con la impronta de su figura, ha dado una voz nueva a la esperanza africana... Y esa no se callará jamás.
martes, noviembre 04, 2008
MÁS MITOSIS
El departamento de Ciencias Naturales de mi Instituto ha incluído en su relación de peticiones para el próximo año la instalación de una piscina con forma de "8" para poder explicar el tema adecuadamente a mis alumnos de 2º de Bachillerato.
lunes, noviembre 03, 2008
¡ITALIA OTRA VEZ!
Padova: il Santo, fotografía original de AndreasC.
Desde la bellísima región del Véneto (donde Venecia es la perla, pero hay lugares tan atractivos como Vicenza o Verona) nos ha llegado una invitación a la que no nos vamos a poder resistir.
Profesoras de español del Istituto Tecnico Estatal de Comercio y Turismo "Luigi Einaudi", de la ciudad de Padua, están interesadas en realizar un intercambio con alumnos y alumnas de nuestro Instituto... ¿Quién podría negarse a algo así?
En principio, los alumnos que podrán participar en este intercambio son de 1º de Bachillerato. Como todo está tadavía "en mantillas", no se pueden dar muchos detalles, pero comenzaremos a ponernos las pilas para que este proyecto no naufrague y la invitación no caiga en saco roto.... Seguiremos informando...
Mientras tanto, os presento a nuestros anfitriones...
Y os invito a ver unas fotografías que hice en Venecia hace un par de veranos...
domingo, octubre 26, 2008
GEOLOGÍA, ITALIANO Y POESÍA
Gianmaria Testa - Il Viaggio
Dentro l'acqua di questo torrente
così limpida e veloce scenderò
fino a quando la mia montagna
fino a dove questa montagna
si farà pianura
molto lontano da questo cielo
così vicino che lo puoi toccare
fino al punto esatto
fino al punto dove
il fiume accarezza il mare
Ma chissà
dove il fiume incontra il mare
Tutte le stelle di questa montagna
così piccole e vicine saluterò
fino a quando dalla pianura
fino a quando non potranno
più sentire
e sarò lontano da questo cielo
così lontano da non poterci tornare
molto vicino al punto
al punto esatto dove
il fiume accarezza il mare
Molto vicino al punto
molto vicino a dove
il fiume incontra il mare
Ma chissà
dove il fiume incontra il mare
Por el agua de este torrente
tan pura y veloz descenderé
hasta que mi montaña
hasta que esta montaña
se convierta en llanura
muy lejos de este cielo
tan cercano que lo puedes tocar
hasta el punto exacto
hasta el punto donde
el rio acaricia al mar
Pero quién sabe
donde el río acaricia al mar...
Saludaré a todas las estrellas de esta montaña
tan pequeñas y cercanas
hasta que desde la llanura,
hasta que no puedan
escuchar ya más
y estaré lejos de este cielo
tan lejos que no podré regresar
muy cerca del punto
muy cerca del punto exacto donde
el rio acaricia al mar
muy cerca de donde
el rio se encuentra con el mar
Pero quién sabe
dónde el rio encuentra al mar...
lunes, octubre 20, 2008
SOBRE LOS VOLCANES


domingo, octubre 19, 2008
OIR CRECER LA HIERBA

Hay mucha poesía oculta detrás de los aparentemente áridos senderos de la ciencia pero se debe poseer cierta sensibilidad para apreciarla. Una mente muy desconectada de su propia alma no podrá estimar la hermosura que le ofrecen los guarismos matemáticos y la danza que llevan a cabo al son de la música de la Aritmética o de la Geometría. ¿Y qué decir de la "dinámica de fluidos" o de la "física cuántica" ("el gato de Schroedinger" que, simultáneamente, está vivo y está muerto, escondido en una caja de cartón)? ¿A quién, medianamente despierto, se le puede escapar la elegante arquitectura molecular del ácido desoxirribonucleico? El mismo vahído que sufrió Stendhal, desbordados sus sentidos ante la belleza de la Santa Croce en Florencia, afecta a los astrónomos que admiran la caótica elegancia del cosmos...
Estaba perdido en reflexiones de este tipo cuando he escuchado una canción del desaparecido grupo 091 llamada "La noche que la luna salió tarde". Reza así:
Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
y hasta mí vinieron todos los sonidos de la tierra.
Escuché a los insectos en sus mil rituales
y las plegarias que cayeron del cielo, quién sabe
si haciendo espirales...
La noche que la luna salió tarde.
Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
esperando un sueño que como un enjambre me envolviera
y que me hiciera oir las rimas de antiguos romances
pero sólo oí llorar a los que fueron amantes
un sólo instante...
La noche que la luna salió tarde
la noche que la luna salió tarde.
Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
y escuché más cosas, muchas más de las que yo quisiera:
El sonido de tus lágrimas al derramarse,
el eco de tus pasos al alejarte
y el tiempo pararse...
La noche que la luna salió tarde
la noche que la luna salió tarde.
¿Se puede oír crecer la hierba aunque no tengamos las orejas apuntadas como los duendes? Analicemos la cuestión desde el punto de vista de la biología molecular. Las hojas de hierba, tanto las de Walt Whitman como las del campo de golf, si tienen agua suficiente (y ese es otro asunto que se las trae...), pueden crecer un centímetro o más al día. Los tallos de bambú tienen un crecimiento muchísimo más rápido (¡hasta treinta centímetros al día!), para solaz de los osos panda. El principal elemento de sostén de los vegetales es la celulosa, una gran molécula (un polisacárido, para ser más exactos) formada por la unión lineal, como cuentas de un larguísimo collar, de miles de unidades de glucosa (un monosacárido).

¿A qué velocidad se ensartan las moléculas de glucosa para formar celulosa? Con unas sencillas operaciones matemáticas podemos calcularlo. Una molécula de glucosa, una "perla" de este collar molecular, tiene una longitud aproximada de 0.0000000005 metros. Si en un día la celulosa (el "collar") crece 0.01 metros, se necesitan 0.01 : 0.0000000005 = 20.000.000 de moléculas de glucosa, es decir 833.333 moléculas por hora, 13.889 moléculas por minuto... ¡232 moléculas por segundo!
Se puede oír crecer la hierba: los obreros que fabrican estos "collares" de celulosa, ensartando 232 "perlas" por segundo (¡unas 7.000 moléculas por segundo en el bambú chino!), deben emitir un sonido tremendo. En realidad todos los procesos bioquímicos contribuyen con sus sonidos a componer esa sinfonía precisa y preciosa que es la vida.
jueves, octubre 16, 2008
TECTÓNICA DE PLACAS
Silvia, una alumna de 1º C, mirando una ilustración de su libro, advirtió un hecho que le llamó la atención.
-¡Anda! Resulta que España se está acercando a África... Hay una zona de subducción que pasa por el estrecho de Gibraltar... ¡Dentro de un millón de años seremos africanos!
Inmediatamente me he acordado de una novela que leí hace unos años y no me he resistido a romper mi aburrimiento hablando de ella a los chavales.
-¿Sabéis quién es José Saramago? -la mayoría sí lo sabían- ¿Sabéis decire el nombre de alguna obra suya?
-Esa de la caverna, que es como en el mito de Platón...
Fue Silvia, otra vez.
-Pues sí... Pero yo quería hablaros de otra novela de Saramago, quizás más desconocida... Se llama "La balsa de piedra" y en ella el autor imagina que la península ibérica se desgaja de Europa por los Pirineos y comienza una deriva en solitario por el océano Atlántico... Como los continentes de Wegener, pero en un corto espacio de tiempo, sin necesidad de ese vértigo que nos producen las cifras de más de seis ceros...
-Pero eso no puede ser... El océano Atlántico se expande a partir de la dorsal, la península no podría ir a la deriva "a contracorriente", hacia el centro del océano...
Es Agustín quien habla, desde la luz incipiente de su mentalidad científica.
-Claro, es cierto Agus... Pero se trata de una licencia literaria. Saramago no pretende escribir una novela de ciencia ficción sino que se vale de una metáfora para reflexionar sobre, entre otras cosas, el "carácter ibérico" de España y Portugal, unidos en su obra por un destino común...
-¿Dónde acaba la península su viaje?- pregunta Silvia interesada.
-Eso tienes que averiguarlo tú, leyendo la novela.
Un día después, Silvia ha hecho el siguiete comentario en un post de este blog:
"Hola! No tiene nada que ver con lo de arriba pero te lo pongo aqi...En "La balsa de piedra" LA península ibérica acaba en algún punto entre Sudamérica y África cerca de las antiguas colonias españolas y protuguesas. Espero que no me equivoque :) 1 saludo."
Creo que, como me temía, estoy transmitiendo mi falta de entusiasmo por la Tectónica de Placas, pero al menos veo que los intereso en literatura... No está mal, después de todo.
lunes, octubre 13, 2008
GUITARRA Y BIOLOGÍA
Hoy mi hijo, al salir del conservatorio, me ha dicho que durante este pasado verano, su profesor de guitarra ha grabado un disco con la Orquesta Sinfónica de Bratislava. He pensado que se trataría de algún concierto para guitarra y orquesta... Hemos comprado el CD en la tienda que hay estratégicamente situada frente al conservatorio y nos hemos quedado gratamente sorprendidos: se trata de piezas para orquesta, orquesta de cámara y cuarteto de cuerdas compuestas por el propio profesor (Miguel Ángel Ródenas se llama, digámoslo ya).
Durante el regreso a casa hemos puesto el CD en el reproductor del coche y... no me he podido resistir a la tentación de dar un gran rodeo para para poder escuchar enteras las primeras piezas: "Por los puentes de la Lluvia y el Viento" (casualmente caía un tremendo chaparrón mientras sonaban los violines eslovacos) y "Luciérnagas en la noche de Zhaoxing". Pura poesía, sí, pero también pura biología, porque ahí, al fondo de la melodía, como si se tratase del rumor del bajo continuo, se adivina la fascinación irresistible que Miguel Ángel Ródenas siente por la Naturaleza.















